El Archivo

El Archivo Histórico de la Diputación de la Real Capilla del Tesoro de San Gennaro

Uno de los pocos archivos que han superado los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, las destrucciones y los terremotos es el de la Diputación de la Capilla del Tesoro de San Gennaro. Por un voto de la ciudad en 1527, fue construido un lugar digno de las reliquias de San Gennaro, guardadas en el “Tesoro Viejo” juntas con las de los “santos obispos” de Nápoles, testimoniando así la particular devoción de la ciudad.
Sólo en 1646 hubo la real traducción de las reliquias y su entrega a los Capellanes y sus representante, que ahora se llama Abad Tesorero: la consecuencia, en términos de archivo, fue que la conservación de los documentos administrativos, o sea las practicas relativas a la construcción de la Capilla en todos sus aspectos, la resolución de todos los problemas relacionados con ella, la elección de los arquitectos, pintores, músicos, empieza en 1601, mientras que la documentación relacionada con el milagro de la licuefacción de la sangre y los registros donde se anotan todas las ceremonias, las visitas al santuario de los soberanos empiezan a partir de 1646.

De acuerdo con las leyes vigentes en ese tiempo, cada Asiento noble y el del Pueblo, además de expresar los miembros electos del Tribunal de San Lorenzo, elegían a los Diputados para el desarrollo de todas las actividades de que la ciudad era responsable. Así podemos leer en las reuniones de la Diputación del Tesoro los nombres de los representante nobles de los Asientos y los nombres de los representantes del Pueblo.

En el archivo de la Diputación, por lo tanto, es posible encontrar algunas deliberas  que se relacionan con el carácter laico de la administración junto con los “escritos eclesiásticos.” El culto de San Gennaro se puede estudiar a través de las formas de piedad y de devoción religiosa, así como las transformaciones de la sociedad napolitana se pueden examinar a través de los eventos de la historia social y civil de Nápoles.

En 1799, después de la caída de la República Napolitana, Fernando IV abolió los Asientos, eliminando cada función política de representación de la ciudad. La única Diputación que Fernando quiso mantener fue la de la Capilla del Tesoro, estableciendo que dos Diputados para cada Asiento noble y dos del Asiento del Pueblo, tenían que seguir ocupándose de la dirección de su gestión, así como los mismos Asientos tenían que seguir expresando a los Capellanes para las celebraciones religiosas. A estas funciones fue añadida otra responsabilidad muy importante, o sea la preservación del Libro de Oro de la nobleza, con el encargo de registrar los nacimientos, las defunciones y los matrimonios de todos los miembros de las familias que pertenecían a los Asientos.

Los medios de equipo del archivo se basan en el inventario recopilados por Renata Orefice y Jole Mazzoleni en los años Setenta y más tarde en una informatización parcial hecha en los años Noventa. Se está realizando un proyecto que permitirá la creación de una base de datos, que será capaz de responder a todas las preguntas de los estudiosos: de hecho, será posible una integración de la documentación allí conservada con la que todavía existe en otros archivos de la ciudad (Archivo Histórico del Banco de Nápoles, Archivo del Estado, Archivo del Pio Monte della Misericordia, etc.). Además de la parte de papel, hay un grupo de pergaminos y otros escritos sobre las propiedades alcanzadas a la Capilla: de especial importancia son las escrituras que se refieren a la Abadía de San Biagio.

 

(traducido por Antonella Sposito y Francesca Murolo)